La ciudad se moldeaba sobre el paisaje.
En su ensayo sobre La acción humana, el padre del liberalismo económico actual, Ludwig von Mises, concibe al hombre como un incansable calculador de buscar las parejas ventajas e intereses, no sólo en el ámbito de lo económico sino en todas sus actividades y relaciones.En cambio, el sufrimiento del hombre vacío es un sufrimiento sin sentido, que abre las puertas al nihilismo.El hombre prometeico gusta volcarse hacia el exterior de sí propio, prefiere la acción transitiva a la inmanente.Quizás sea éste el indicio más inquietante, porque radica en sus entrañas mismas.En un lúcido estudio sobre el hombre moderno, Max Picard no vacila en calificarlo de hombre fugitivo, hombre que siempre está de viaje.Después de cinco minutos te devuelve la llamada y habla bajito, como escondiéndose.Por eso todos ellos, sin excepción, están sujetos a los sucesivos avatares de la historia, no existiendo valores imperecederos, que obliguen a todos los hombres, razas y épocas.Dicha capacidad de fabricación, nos dice del Acebo Ibáñez, comenzó con los rudimentarios instrumentos de que se valió el hombre primitivo para defenderse en un medio que le era hostil, y culmina con el portentoso aparato tecnológico actual.
Lo más grave es que este hombre-masa, sabiéndose vulgar, y entendiendo que ha logrado poner a todos a su nivel, tiene el coraje de afirmar, como lo decía Ortega, el derecho a la vulgaridad, y trata de imponerlo a los demás.
El pueblo vive de la plenitud de vida de los hombres que lo componen, cada uno de los cuales, en su propio puesto y según su manera propia, es una persona consciente de su propia responsabilidad y de sus propias convicciones.
7) 133 millones de mujeres han sufrido la ablación 133 millones de niñas y mujeres que viven en la actualidad se han visto sometidas a la mutilación genial femenina en los 29 países de África y Oriente Medio donde la práctica es más habitual.Si no sale de sí hacia lo alto, elevándose por la gracia, saldrá de sí hacia lo bajo, degradándose en la animalidad. .La opinión es un parecer subjetivo, una convicción frágil y voluble, para la cual no se requieren pruebas.Sin duda es el instrumento más eficaz para suscitar reflejos condicionados en la mayoría de la gente, de modo que compren determinados productos.131 Le Monde, 9 de mayo de 1996.No se trata de algo que el hombre elija a su arbitrio, sino de algo superior que lo convoca, lo aguarda, lo interpela siempre de nuevo.De ahí el rechazo implacable de todos los que dejan de constituir una fuente potencial de ganancias.Sabiendo que deberá aprender lo necesario para su nuevo empleo, evitará a toda costa que su patrón ponga la menor queja, en la angustia de no perder el puesto el día menos pensado, y tener que conseguir uno nuevo, si es despedido.Son los pequeños grandes detalles los que nos hacen darnos cuenta de lo que los hombres quieren realmente.

Caturelli, en La Patria y el
Orden Temporal, Gladius, Buenos Aires 1994,.25-37.
Por eso, como dice Pie, el naturalismo, hijo de la herejía,
es mucho más que una herejía: es el puro anticristianismo.
A veces se dice que la imagen no miente.


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